Hipocresía Colectiva Nuevamente

Es asombroso cómo en tan poquito tiempo, la sociedad panameña realza la hipocresía como un valor arraigado en ella.

Dos hechos en menos de una semana estremecieron a la comunidad y motivaron comentarios de toda índole.

El primero fue la irresponsable, irrespetuosa y casi delictiva publicación en las redes, de una profesora explicándoles a sus alumnos de manera muy gráfica, lo que podría ser un parto en el hospital.

Tal acción escandalizó y movió las fibras íntimas de la sociedad y las redes sociales colapsaron por las protestas de madres y padres que se escandalizaron por “las vulgaridades que una educadora hacía aprovechando el aula de clases”; otra madre decía “si ella es profesora de historia por qué tiene que enseñar esas cosas, que son responsabilidad del hogar”.

¡Señora! A falta de una guía que ustedes mismos vetaron, la responsabilidad de educar sigue vigente y el educador tiene que hacer su trabajo, porque ustedes como padres no lo están haciendo.

No hay cigüeña que traiga bebes, ni enanitos que los pongan como aguinaldo de navidad y los padres son incapaces de enseñarles de enseñarles a los hijos adecuadamente, ya que el padre no existe.  Y la madre tampoco sabe, pues es una adolescente que parió y a su vez la madre de ella también fue producto de un embarazo no deseado, por ser menor; así que quieran o no el problema se ha convertido en problema de Estado y lo estamos sufriendo todos.

Paradójicamente, fueron muy pocas las críticas y/o los comentario por el delito cometido por el estudiante que sin permiso de nadie, tomó y colgó el video en las redes y eso “es un delito”.  Alguien dijo que gracias a él “nos pudimos enterar de los horrores que hacía esta señora en su aula de clases”.  Qué les parece?

El otro escándalo social fue por el video “también de un indígena que por una falta cometida lo habían puesto en “el cepo”.

Esto escandalizó a toda la sociedad panameña que veía cómo una costumbre tan medieval se estuviera practicando todavía y que esto debía eliminarse a como diera lugar.

 

Desde el Presidente de la República, hasta el Arzobispo, plantearon su inconformidad con el uso de una costumbre que ya había sido abandonada.

Esto es cierto Monseñor; esta costumbre que impuso la iglesia católica y bendecía el Santo Oficio para castigar a los infieles tipo EI (estado islámico), fue abandonada, pero con ella también se abandonó a los grupos a los que se les  enseño y  aplicaba “los aborígenes no creyentes” y así permanecieron por 500 años y hoy hacen todavía lo que les quedó de la conquista con la cruz y la espada.

Sabían ustedes que en Cabuya, mi pueblo, cuando estaba niño existía un cepo y se usaba y coexistía con el Corregidor.  Y Cabuya era un pueblo mayoritariamente de “cholos”, no de indígenas; y tenía escuela y una capilla pequeña.

El cepo era utilizado (que yo recuerde) para encerrar borrachos que alborotaran un baile o una pelea de gallos.  Nunca vi que castigaran a un hombre en el cepo por ejemplo, por pegarle a la mujer, cosa que se daba con frecuencia.

Cuando se construyó la corregiduría con cemento, se eliminó el cepo y se construyó una celda con barrotes de hierro, que todavía existe y se usa como depósito.  Aunque si se utilizara como cárcel no estaría tan diferente a un cepo, ya que es solo un cuarto con barrotes “y nada más”.

Debo aclarar, yo no estoy haciendo una apología de estas costumbres, ni planteo que se deben conservar, porque son parte de una tradición.  Esto debe eliminarse como cultura, pero qué responsabilidad hemos tenido como sociedad para con estos congéneres “ignorados”, solo vemos para allá cuando nos interesa algo que ellos tengan.  Como sus recursos naturales o sus votos; y ahora nos escandalizamos porque todavía siguen igual que hace 500 años.

En los dos casos que acabo de tocar, yo creo que como sociedad, nos estamos arropando con un denso capuz de ignorancia e hipocresía colectiva, ya que la tarea pendiente que tenemos es Educación, Educación, Educación y las becas universales o subsidios calman conciencia, pero no resuelven problemas.