Des-centralización Centralizada

Toda acción que se tome de manera pensada y analizada, ya sea un país, una ciudad, una empresa o una persona, debe pasar por un profundo análisis y evaluación al cumplirse un período de tiempo de su ejecución.  Esto debe ser así, si la intención que se tiene es de fortalecer la acción tomada a través de analizar su ejecución, los obstáculos encontrados y los resultados obtenidos.

Ha pasado un año de haberse puesto en ejecución la descentralización gubernamental para los municipios del país y no hemos escuchado ni al señor Presidente, ni al ministro de economía y finanzas, ni al contralor general de la república, emitir una opinión a favor ni en contra de este proceso que debe ser la piedra angular de todos los planes de desarrollo de los gobiernos locales de todo el país.

 

A nivel de los municipios, las opiniones sobre la descentralización son diversas, como diversas son las opiniones que tiene cada alcalde o representante de lo que ellos consideran debe ser la descentralización.  Esto nos lleva a pensar, que ni siquiera la capacitación previa sobre el proceso, ha sido efectiva.

De la misma manera, a nivel central del gobierno, son diversos los criterios que se tienen sobre un proceso que ya debería marchar sobre rieles y en algunos casos no hay diferencia con el método o proceso que anteriormente se usaba.

Solo por curiosidad pregúntale a cualquier funcionario con mando o jerarquía de nivel central de cualquier ministerio, sobre los alcances del proceso de descentralización y con seguridad le va a contestar que este es un proceso mediante el cual el gobierno le asigna a los municipios una cantidad de recursos económicos, proporcionalmente a los impuestos generados.

Esto es para todo funcionario de nivel central este proceso y cumpliendo con este requisito, todo lo demás sigue igual de centralizado.

Solo para esquematizar un poco: creen ustedes que en los pasados carnavales la ministra del ambiente tenga que salir a nivel nacional para ver de qué ríos se da permiso para sacar agua para los culecos?  No les parece eso algo “carnavalesco”?

Que una institución tan ineficiente como el IDAAN, destine tiempo importante de su “directora “para explicar el por qué de una tubería de agua limpia tiene 6 meses de estar botando agua no se ha reparado?

La descentralización va mucho más allá de repartir miles de balboas entre cada corregimiento, para cumplir requisitos y acallar voces.

La descentralización es de por sí, parte de todo un proceso de planificación regional, que deben administrar los gobiernos locales para que puedan ser sujeto y objeto de su propio desarrollo y su futuro. Yo entiendo que esto es un proceso que tomará algunos años, pero “cómo acortar distancia, sin echarnos a andar”.

Chame tiene once corregimientos y cada uno tiene una visión diferente del proceso.  En algo si coincidieron por lo menos la mayoría.  Todos compraron un carro para la Junta Comunal.

 

Me comentaba un colega de una ONG, que si alguien se ha beneficiado con este proceso de descentralización, han sido las agencias de carro, sobre todo pick up, pero que otros proyectos presentados, incluso antes de entrar en vigencia el proceso, demoran como mínimo siete meses en ser aprobados por Contraloría; para entonces los costos han variado y el proyecto hay que presentarlo nuevamente.

La descentralización está centralizada, me plantea un representante, ya que todos los proyectos deben ser propuestos y aprobados en cabildo comunal por una mayoría de los habitantes del corregimiento, o el distrito luego deben ser presentado a la oficina de descentralización que está del distrito.  En esta oficina los proyectos se separan, según el ministerio responsable y pasa una revisión técnica para elevarla a Panamá, donde se revisan los costos y las asignaciones para luego pasar al ministerio de finanzas que los estudiará y asignará la partida para luego aprobar el el desembolso de los fondos del proyecto.En cada oficina se pueden generar preguntas o sugerencias y el proyecto regresa al lugar de origen nuevamente y reinicia el proceso.

Todo el que ha trabajado en algún momento en la administración pública, sabe que todo tránsito conlleva un proceso burocrático que ocupa sobre todo, tiempo; pero todos conocemos también que el tortuguismo administrativo que caracteriza al actual gobierno le sobrecarga tiempo a toda actividad que emprende, luego entonces, convierte en anacrónico todo plan de desarrollo local por bueno que sea.

Países como Hondura, Guatemala y varios de Suramérica, manejan la descentralización desde hace varios años y las comunidades se han empoderado de sus proyectos y son los mejores aliados del gobierno en la defensa y conservación de los recursos naturales, tanto renovables como no renovables y poco a poco se van convirtiendo en los artífices de su futuro.

Los controles y audito son necesarios sobre todo en una administración pública como la nuestra, donde el sabor, olor y color de la corrupción está tan fresca, que aún no sabemos hasta dónde ha llegado pero nos ha afectado.

Esto ha traído como consecuencia, que los personeros del gobierno se abstengan o titubeen para tomar decisiones por temor a ser acusados en el futuro.  Esto demuestra ante todo,  incapacidad del funcionario, cualquiera que él sea y debería ceder el puesto a otro con capacidad y autoridad técnica.

Una norma elemental de gerencia por objetivos establece que cuando los controles y supervisiones se convierten en obstáculos para el logro de los objetivos, quien está fallando es la gerencia.

La descentralización es mucho más que entregar algunos fondos. A un año de iniciado el proceso, la descentralización está centralizada aún, por el gobierno central, por temor en algunos casos, de que se manejen mal los recursos o por temor a perder el control político de los gobiernos locales y mientras tanto, los municipios en general adolecen de habilidades, destrezas y conocimientos para ejecutar un proceso de descentralización oportuno, pertinente y eficaz.

Capacitación, es la tarea pendiente .A nivel local y a nivel central.