Hijos de la Luna

Hace unos días aparecía en un noticiero un pedido de auxilio de una ONG que se activa en África, donde explicaban lo peligroso para la vida que era ser albino en el África Subsahariana.

Dependiendo del sector o país donde te toque nacer con esa “condición”, ya que no es una enfermedad, así será la creencia que sobre el caso tendrá la comunidad  considerada los más analfabetas y atrasados del continente.

 

Para unos, los albinos son una maldición de los dioses y que atraerá la desgracia para su familia y el colectivo, por lo que hay que exterminarlos apenas nacen.  Para otros grupos estas personas son cazadas para amputarles ya sea los genitales, brazos o piernas, para que un brujo prepare un conjuro que cure alguna grave dolencia o  atraiga la buena suerte; políticos los compran para ganar elecciones y una pierna de niño se cotiza hasta en 1800 euros.  El violar a una mujer albina por un enfermo de sida, se considera con grandes posibilidades de cura.

Mientras esto se da en el sur, en la parte norte de África, los albinos son considerados sagrados y cuidados con esmero, ya que se les conoce como “Hijos de la Luna” y protegen a la comunidad de los efectos negativos de un eclipse lunar.

Pero qué es el albinismo? Es una condición genética mediante el cual la persona no genera la enzima tiroxina que es la que produce la melanina, que a su vez es la responsable de producir el pigmento de la piel, el cabello y los ojos.

Estas personas se tornan extremadamente vulnerables a los rayos del sol y por ende, al cáncer de la piel y otras enfermedades, incluso de la vista.

Como esta característica está en los genes, esta condición es heredada de padres a hijos, sobre todo si se casan o cruzan entre parientes, produciendo lo que se conoce como endogamia.

Esto es lo que ocurre en toda el área del África Subsahariana, donde la afección es de 1 por cada 4,000 habitantes, cuando el promedio en Europa es de 1 por cada 20,000 habitantes.

Pero veamos que ocurre en nuestro medio.  La comunidad kuna o guna mantiene una relación de 1 por cada 145 habitantes y en todo el archipiélago los albinos son considerados  “hijos de la luna” y son una bendición, ya que son los responsables de defender la luna cuando un dragón se la quiera comer durante un eclipse.  “Que coincidencia no?

Leyendo algunas hipótesis que plantean, que es muy probable que los kuna variaran su cultura a la llegada de los españoles, porque antes no tenían tantos albinos y posteriormente la cantidad ha aumentado, según esta teoría esto quiere decir que antes los niños albinos eran sacrificados, costumbre que cambió luego.  Yo estoy totalmente en desacuerdo con esta teoría, porque no tiene fundamento científico.

Mi planteamiento se basa en lo siguiente:

Los kunas no estaban en “San Blas” cuando llegaron los españoles, llegaron posteriormente de Colombia, de una comunidad más grande y abierta y se reubicaron en la costa caribeña y fundaron luego la comunidad que hoy se conoce y sin mezclarse con ninguno de los otros grupos que había en el interior del territorio.

Su aislamiento y su compacta organización política los ha mantenido casi puros y con ciertos problemas de endogamia.  Esto fue corroborado por los recientes estudios del Instituto Gorgas, sobre mapa genético de la población panameña.   El problema de endogamia ha hecho visible una característica que antes no afloraba debido a que la base genética era mas amplia.

Esta es mi teoría; lo cierto es que los hechos hablan por si solos.

Existe una leyenda gitana que para finalizar, comparto con ustedes.

Cuenta que una dama  gitana conjuró a la luna y le pedía que le consiguiera un mozo con el cual unirse y hacer pareja.  La luna le dijo que le iba a conceder el deseo, pero a cambio pedía que el primer hijo se lo diera a ella para no estar sola.

La dama consiguió su galán, un robusto y moreno gitano y quedó encinta y cuando dio a luz tuvo un niño “blanco como el lomo de un armiño” con los ojos grises y los cabellos rubios, albinos de luna.

El gitano quedó asombrado y rabioso acusándola de adulterio y que ese niño no era de él.

Fue tanta la rabia y la humillación, que el mancebo tomó un puñal y mató a la mujer y tomó al niño en brazos, fue al bosque y allí lo abandonó.

En la noche, la luna tomo al niño y arrullándolo lo consoló y abrigó y por ello, “cuando hay luna llena, es porque el niño está de buenas”.

Y si el niño llora, menguará la luna para hacer una cuna” y desde entonces son hijos de la luna. Y es de noche cuando más a gusto se sienten.

El día 13 de junio, es el Día Internacional del Albinismo.