La Visión del Cisne Negro

 

A principio del mes de julio, recordando el nacimiento del insigne poeta, panameño conocido como el “cisne negro”, el grandioso Gaspar Octavio Hernández, me di a la tarea de corroborar la información que recogí en Wikipedia y me fui a la Biblioteca Nacional, donde pude comprobar que la información obtenida con relación a la fecha de nacimiento, estaba errada y que según la partida de nacimiento, el poeta nació el 4 de julio de 1896, así es que la idea de escribir esta nota, antes de la fecha de nacimiento, no pudo ser, pero nunca es tarde para elogiar al insigne bardo.

 

 

Aunque Gaspar Octavio Hernández nació en los finales de la era del romanticismo y entraba de lleno a la era de la industrialización (modernismo) con todas las características de explotación, hacinamiento y miseria que la caracterizó, sus escritos sobre todo, mucha de su poesía, está impregnada de esa fatalidad romántica unidas a su búsqueda de libertad y esa identidad individual que manifiesta en toda su obra. 

 

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Resulta casi irónico que durante el romanticismo en la Europa Occidental, la tuberculosis era la enfermedad que se identificaba con la época y estaba muy presente en la obra de autores como Shakespeare, Goethe o Verdi.  Las damás de la burguesía se ponían polvos de arroz, para semejar palidez y parecerse a las divas de alguna obra de teatro u ópera, que con frecuencia morían de amor y de tisis o “peste blanca”.

 

Para los estratos bajos donde la pobreza, el hacinamiento y la insalubridad reinaban, allá la tuberculosis no se tenía que fingir, allá era real y los pobres morían sin posibilidad de una cura.

 

En Panamá, la historia era similar y Gaspar Octavio fue un vivo ejemplo de ello.  Nació en el arrabal de Santa Ana, de madre soltera que lo convirtió en huérfano a temprana edad. Sólo  alcanzó a estudiar en escuela hasta tercer grado, pero combinaba su trabajo de mandadero y muchos otros, con la lectura, convirtiéndose en un auténtico autodidacta.  A los 11 años participó en su primera manifestación política liderada por el General Domingo Díaz; su primera poesía la publicó cuando tenía 12 años y de allí no paró de escribir, hasta su temprana muerte, ya que el hacinamiento, la pobreza extrema, las condiciones insalubres y el hambre que siempre lo rodeo, fueron condiciones para que adquiriera la peste blanca o mejor dicho “tuberculosis” no por moda que potenciara su inspiración romántica, sino por una cruda realidad que le ofrecía la vida.

 

Aunque casi no hay fotografías del poeta, cuentan los que le conocieron, que era un negro de contextura delgada, de facciones finas y ojos expresivos, con un perfil de príncipe beduino y hablar florido.  Fue orador oficial en numerosas ocasiones; pero hay algo que siempre he admirado de Gaspar Octavio Hernández.  No solo su profundo amor patriótico, sino ese clamor casi premonitorio de advertir lo que amenazaba a la Nación panameña.

 

 

Todo panameño en algún momento ha leído, ha escuchado o ha estudiado la poesía Canto a la Bandera, pero hay otra que en su antología está agrupada en poesías diversas, no tiene nombre específico (mas bien número) y bajo un grupo titulado azul (Esto y Aquello) y escrita en 1915 advertía a los panameños que debían prepararse a defender su terruño, por lo que se abalanzaba sobre nosotros.

 

Solo copiare unas estrofas de esta poesía muy poco conocida o mencionada, pero con gran contenido poético y patriótico.

 

¡Era un enfermo que deliraba con lo azul¡

 

                 -V-

 

¡Oh, mar¡ ¡Oh cielo¡ ¡Oh, montes¡

que destellan con rayos de turquesa

junto a los imposibles horizontes,

adornaos de púrpura: teñíos

con la sangre que viertan nuestros bravos

cual vierten ríos de zafir los ríos.

 

¡Preparaos¡ en sórdida cohorte

ya asoma a nuestra vista

un grupo de los bárbaros del Norte,

enlistando el pendón de la conquista.

 

Así el negro pobre de misericordia, con solo III grado, llegó a ser Jefe de Redacción del Periódico La Estrella de Panamá, donde murió a los 25 años en su oficina y sobre un gran charco de sangre, causado por uno ataque de hemoptisis: Voló el cisne negro hacia el parnaso  un 13 de noviembre de 1918 y allá, rodeado de núbiles ninfas y entre zafirinas nubes, contempla su querido istmo y ve cómo aún se lucha por el pendón al que él le cantara un día.

 

 

Blas Morán.

8 de marzo

Marzo, es el mes internacional de la mujer y se realizan diversas actividades para conmemorar tan importante fecha.

 

Aunque esta fecha no ha conseguido en Panamá la relevancia que tiene por ejemplo en Europa, las celebraciones se circunscriben a actividades más bien clínicas que a otras lacras que afectan a la mujer hoy día. 

 

Tratando de huir de las televisoras locales cuya programación es tan tóxica como una copa de cicuta me di a la tarea de buscar en los canales extranjeros y por casualidad di con la televisión española y un debate sobre tres aspectos que afectan directamente a la mujer en Europa y que aún no se resuelven.

  1. Vientres ucranianos; botín de guerra.
  2. Prostitución en Europa; abolición, regulación, modelos.
  3. Migración, prostitución, trata de seres o aporofobias.

Como se pueden dar cuenta, cada tema por separado da para un extenso debate, tan complejo y difícil, como un “cubo mágico”, que resulta más fácil arroparnos con una capa de hipocresía y mirar para otro lado, ya que los tres temas tienen un eje transversal que es la pobreza, que ataca a las mujeres como si fuera una pandemia. El panel lo componían seis mujeres entre las que se encontraban: catedráticas universitarias, sociólogas, funcionaria de Asuntos Sociales, ONG-pro-Derechos Femeninos, Periodista de Investigación y la presidenta del Gremio de las Prostitutas, creo que de Barcelona.

 

Aunque resulta muy difícil no involucrarse en el debate, trataremos de exponer las opiniones sin omitir juicios para que sean ustedes los que saquen sus conclusiones, porque les comento: en el debate no se llegó a conclusiones.   Casi que fueron seis opiniones diferentes.



  1. Vientres ucranianos – botín de guerra.

Si usted no lo sabía, sépalo.  Ucrania es el granero de Europa, pero además es el vientre de alquiler de Europa y en el mundo está en segundo lugar después de la India.

 

En Europa las modelos, artistas o ejecutivas prominentes o simplemente mujeres con algún impedimento para retener el feto, congelan óvulos y compran los espermas o utilizan los de su pareja realizan la fecundación in vitro y buscan en Ucrania una mujer joven, sana y con necesidades económicas para que completen la gestación, hasta completar los nueve meses por una módica suma de 30,000 euros o más según sea el caso.

 

Existe legislación muy opaca en ambos países o las triquiñuelas legales para brincarse los países que no permitan esta transacción. Existen también en cada país empresas legalmente constituidas encargadas de agilizar los trámites; pero lo que no contemplaban las empresas , es que habría una pandemia que obligaría a cerrar los aeropuertos y detener la movilización en todos los países y sin haber concluido esta etapa estalla el  conflicto armado de la envergadura del actual;  mientras, los numerosos  vientres con una mercancía de 30,000 euros se han concentrado en un bunker no determinado en espera de trasladarlos a lugar seguro.  En el ínterin algunos niños ya nacieron y están en un limbo jurídico, pues no han sido reconocidos por los padres biológicos y que pagaron por adelantado y la dueña del vientre no puede reconocerlo como propio porque sólo alquiló su vientre y rechazo por convenio notariado cualquiera autoridad o propiedad sobre el producto.

 

Algunas mujeres jóvenes han alquilado su vientre hasta tres veces.

En algunos países de Europa, el padre (dueño de los espermatozoides) puede mediante examen de ADN reclamar la paternidad mientras que la madre (dueña del óvulo) a lo más que puede aspirar es iniciar un proceso de adopción.

 

Las opiniones casi en su totalidad rondaron en torno a las implicaciones legales de las partes y las responsabilidades de las empresas en el país donante y el país comprador ya que son empresas legalmente constituidas en ambos países y lo que se tramita, aunque llore y orine es una mercancía.



  1. Prostitución: Abolición o Regulación y Modelos.

Para su información España es conocida como “El Burdel de Europa”.

 

Está en un histórico primer lugar entre todos los países de la unión.  Ahora entiendo por qué en Panamá, la mayoría de los burdeles y pensiones son propiedad de españoles.

 

En Francia la prostitución está prohibida, pero en España, todas las ciudades ubicadas en la frontera con Francia, tienen como actividad comercial principal, los burdeles; lo que explica lo del párrafo anterior acerca de los propietarios de burdeles en Panamá.

 

Como era esperado, cada una de las participantes del panel tenía su propia opinión sobre el tema.  Las que tenían opiniones más ligadas a la “ortodoxia religiosa” pedían la prohibición total de la actividad como lo había hecho Francia, ya que era la manera más correcta de dignificar a la mujer y con ello acabarían también con el nefasto delito de la trata de personas.  Esto fue rebatido por las ONG y la presidenta de las Prostitutas, además de aclarar que no se podía meter en un mismo saco prostitución y trata de personas, aunque en ambos la peor parte la sufren las mujeres.

 

Por otra parte, la utilización de eufemismos no define ni las situaciones, ni las personas; llamar trabajadoras sexuales no define esa relación, la palabra es “puta” cuál es el temor de nombrarla, alegó la presidenta de las prostitutas,

 

En una ocasión el moderador del programa intentó detener a la presidenta para darle la oportunidad a otra participante y la presidenta del gremio, con mayor claridad les dijo: “Aquí hay seis participantes normandos aboliendo o aclarando el papel de las putas y la prostitución, pero ninguna de ellas es puta la única puta soy yo, así que me dejan hablar”.

 

“Yo me pregunto: ¿por qué no hay ni un hombre en este debate? ¿Dónde están los proxenetas?  Dice un dicho que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer, pues detrás de cada puta y burdel, hay un hombre que mueve los hilos, pero no los llaman proxenetas, ellos son empresarios y la preocupación del Estado es que pagues bien los impuestos.  Lo que hacen con las mujeres es secundario”.

 

“Mujeres sin documentos de identificación, traídas a la fuerza o con engaños a tierra extraña, obligadas a tener hasta 30 cópulas por día, incluyendo los días de períodos menstruales”.

 

No me pidan que calle para discutir qué módulo europeo se adapta mejor a nuestras condiciones si el francés, el alemán, el sueco-holandés o exploramos el neozelandés, pero no hablemos de los proxenetas porque son empresarios que pagan sus impuestos, aunque todos ellos se alimentan con “pan de coño”.

Rápido, se agotó el tema y se pasó al tercero y último tema yo pienso que fue por falta de argumentos para rebatir.



  1. Mujer, migración, aporofobia

 

Con la pandemia tanto España como el resto del mundo están arrastrando serios problemas económicos y un gran desempleo.  Apenas están empezando a reponerse y cae el conflicto armado Ruso-Ucrania y los niveles de migrantes se disparan siendo las mujeres las más afectadas, pero hay migraciones y hay migraciones.

 

Mientras desde Ucrania llegan viajes completos de mujeres y niños, España los recibe y les da documentos de estadía y permisos para que puedan trabajar; en Melilla hacía una semana asaltaron las alambradas de 5 metros de altura, la mayor cantidad de migrantes africanos que huyen también de conflictos armados o simplemente de la pobreza.  Esta migración fue fuertemente reprimida y la población pedía que la policía debiese ser más enérgica para frenar la entrada de ilegales.  Esto en buen español se llama aporofobia-.; temor repulsión a la gente pobre.  Las mujeres son las más castigadas en estos casos y esto lo saben los proxenetas y están prestos a tenderles la mano, pero no para ayudarla, sino para esclavizarlas mediante la prostitución, ya que es la única puerta que puede tocar una mujer, pobre y migrante.  Esta es la gran realidad de nuestro tiempo, que lacera a las mujeres como lava ardiente.  Podemos disentir y discutir por muchas horas incluso días para normar cualquiera de los tres puntos tratados, pero mientras no eliminemos la pobreza y las causas que la producen y afectan a la mujer estamos arando en el mar.-

Bachilleres de Diamante

 

El mes pasado los coetáneos y condiscípulos de la primera promoción del Instituto José Dolores Moscote, celebramos el 60 Aniversario de ese acontecimiento.

 

Para conmemorarnos como Bachilleres de “Diamantes”, un grupo se dio a la tarea de reunir (que no es fácil) de convocar a los que aún quedamos para volvernos a reunir.

 

Como todo, estas reuniones tienen detractores que plantean su negativa a reunirse un grupo de vegetes a hablar todos a la vez de trivialidades improductivas, tanto en el tiempo, como en el espacio; otros se sintieron complacidos y hasta alegres de reunirse con compañeros que por 6 años los veían todos los días y  a veces las noches y que después por muchos años, ya no se volvieron a ver.

 

Me pidieron que dijera unas palabras, que hoy comparto con ustedes, puesto que soy un convencido de que la reunión se debía realizar por muchos motivos, de los que quiero resaltar dos.

 

Primero, porque después de 60 años de abandonar las aulas de clase y llegar a una universidad con solo el apoyo de papá y mamá y no desfallecer en el intento y luego formar una familia en un mundo muy diferente al que creciste, puedes sentirte un triunfador y debes celebrarlo porque no todos llegaron hasta aquí y pueden contarlo.

 

Segundo, todos nosotros nacimos y crecimos en un mundo con relativa calma.  Nacimos durante el final de la Segunda Guerra Mundial y nunca enfrentamos los dolores y angustias de una pandemia.

 

Las pandemias por lo general son traicioneras implacables y cuando se ensañan en un grupo social, lo hacen con crueldad y sin miramientos.

 

Así ocurrió con la pandemia provocada por el SARS-COV2, previo a la consecución de la vacuna.  Los grupos vulnerables éramos precisamente los adultos mayores.

 

Las pandemias igual que las guerras son como dije anteriormente implacables y arrebatan no sólo la vida, sino la dignidad de las personas; les quita el nombre y se los cambia por un número.

 

Quien por mala suerte como en una macabra lotería le tocaba entrar contagiado a una UCI, tenía ya ganado el 50%  de probabilidades de morir, pero no solo eso, sino que debía despedirse en ese instante de amigos y familiares y de su muerte se enterarían por teléfono y luego hacer cola en una funeraria para que lo cremaran y Le quedaban 2 opciones: guardar las cenizas o hacer un sepelio con no más de 10 personas y pasar a incrementar la cifra de defunciones del día, con el lema “Quédese en Casa”.  Pero sabe qué? Estamos vivos.  Entonces, no me digan que no hay motivos para reunirnos, celebrar, hablar y recordar que aún somos parte con nombre y apellido de la población de este mundo.

 

La ciencia le regaló a la humanidad en este siglo pasado, 25 años más de vida a la esperanza de vida que hasta entonces tenía;  lo que no se nos dijo es que esos 25 años venían  ya con un nombre y se llama “decrepitud”.  Si usted hace uso de sus 25 años, debe cargar también con una interminable lista de achaques y enfermedades, ya que estas no son como los juguetes de matel u otras marcas, que los accesorios vienen por separado.  Una cosa acompaña a la otra.  No conocimos una guerra mundial (hasta ahora) pero en este tiempo, más personas han muerto por el azúcar, que por la pólvora, pero aún así, debemos reunirnos, conversar y sonreír alegres, porque estamos vivos, somos nosotros hasta gastar los 25 años que nos dio la ciencia.

 

P.D.        Aparte de los compañeros que no pudieron llegar por impedimentos más bien sanitarios, se dio

                El caso de un condiscípulo  que estaba encargado de llevar un comunicado para la firma de todos            y luego elevarlo a la dirección del colegio, hoy Instituto José Dolores Moscote.

 

El responsable estuvo dando vueltas toda la mañana y nunca encontró el local donde lo aguardábamos (al saber cuántas veces nos pasó por el frente).  Aún está pendiente la firma del comunicado, estos son efectos de los 25 años que nos regaló la ciencia.  Saludos

 

Jueves Santo

 

Hoy es jueves 14 de abril.  Jueves Santo para los que celebran la Semana Santa.El día está como todos los jueves santo; lúgubres, gris y con amenaza de lluvia.La tarde empieza y escuchando el noticiero desde Cabuya, resaltaba el locutor la importancia del día jueves, ya que en este año coincidentemente los católicos celebran la última cena de Jesús con sus apóstoles, el beso de Judas, el anuncio de la negación de Pedro a su Pastor, la primera Eucaristía y como colofón el lavatorio de los pies a los12 apóstoles por Jesús, mientras, los judíos celebraban la Pascua. Otra fiesta religiosa para los judíos.                                 

El pasaje del lavatorio de los pies me trajo a la memoria una anécdota de su niñez que me contó en la universidad mi dilecto amigo y colega Ángelo y hoy lo comparto con ustedes.

 

Ocurrió en Penonomé donde vivía el niño Ángelo y cuyo pasatiempo preferido era jugar futbol; más bien patear pelota.  Dentro de sus obligaciones del día jueves santo estaba la de vestirse de apóstol y asistir a la ceremonia del lavatorio de los pies, en la iglesia de la ciudad.

Ángelo aprovechó desde la mañana para reunirse con toda la gayada, ya que estaban en vacaciones de Semana Santa y jugar futbol todo el día era una posibilidad…

 

La tarde avanzó con rapidez y la ceremonia del lavatorio ya iba a empezar y faltaba un apóstol, el que jugaba futbol.

 

La madre muy preocupada lo mandó a buscar al campo de juego y Ángelo apenas le dio tiempo de quitarse el suéter y la pantaloneta, colocarse una sotana y vestirse de apóstol.  Se quitó las zapatillas y se puso unas cutarras, se incorporó  a la ceremonia que ya había empezado con 11 apóstoles.

 

Ángelo me contaba que a el jamás se le olvidaría la cara que puso el cura al lavarle y besarle los pies y tampoco se le olvidaría el castigo impuesto por su madre por tan terrible irreverencia.

 

Esta anécdota me llevó a un tema muy correlacionado.

 

Por coincidencia el miércoles santo; se conmemoraba el día mundial contra el trabajo infantil y daban el dato de que el 70% del trabajo infantil del mundo, está en el sector agropecuario; y aunque Panamá recibió reconocimiento de la OIT por haber bajado a cero el trabajo infantil, en el cultivo de la caña, aún quedaban indicadores no tan bajos en otras actividades.

 

Independientemente del mugre y la pestilencia de los pies del niño “apóstol”, eran los pies de un niño feliz, pero en la misma época, en la misma provincia, pero en otras áreas como los cañaverales de las empresas azucareras, los pies de muchos niños, cubiertos de hollín y cenizas sorteaban brasas todavía humectantes, recogiendo caña para cargar las carretas que debía llevar al batei del ingenio, antes de que cualquier otro envío.  Por otro lado, en los campos de cebolla los pies de muchos niños cubiertos de lodo, era la mano de obra barata que se encargaba de sembrar los plantabandas con plantones de cebolla en la tierra recién empapada.

 

Mientras, un poco más allá en las salinas de Aguadulce, pies de niños cubiertos de fango y lama acompañan a sus padres a extraer la última zafra de sal, ya que las lluvias pronto llegarían.

 

Esto me trae a la memoria otra anécdota, pero ya no en Coclé sino en los Santos.

 

Como dije al principio los días de la Semana Santa son grises y lo más seguro es que en el cambio de luna cae el primer aguacero y con él se suspende la zafra de la sal.

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Bajo un candente sol de mediodía una familia completa se dedicaba a sacar la última sal de la zafra.  El padre llenaba los sacos para sacarlos y llevarlos fuera, mientras la madre en compañía de dos niños rastrillaba en los destajos, la sal que el sol había dejado al descubierto, al evaporar el agua de mar.  De pronto, una espesa nube gris fue cubriendo el cielo y cubriendo al hombre que trabajaba con una gran preocupación por la posibilidad de una lluvia.  Mientras tanto, los niños suspenden su labor, para aprovechar la inesperada sombra y empiezan a cantar “que llueva, que llueva, la virgen de la cueva (si fuiste niño, alguna vez, ponle la música).

 

Unas gruesas y dispersas gotas de agua empezaron a caer, mientras los niños cantaban de nuevo.  Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva; el padre los voltea a ver y con una preocupación que se transformaba en molestia, les canta: que llueva, que llueva y  mañana comen mierda.

 

Volviendo a nuestro tema, ¿quién lavaría los pies de estos niños?  De seguro que la madre, para que el día viernes asistan a la procesión de Viernes Santo porque el sábado, si no ha llovido, hay que regresar a los esteros y nuevamente ensuciarse los pies en las albinas bajo el inclemente sol de temporada, aunque alguna nube lo oculte por rato.

 

Pareciera que desde los tiempos bíblicos era lo mismo; lo cierto también es que en nuestro medio sigue ocurriendo lo mismo en nuestro campo. Porque pareciera que  “el pasado conquista nueva cara!”

 

 

ING.  Blas Morán

Abrill, 2022

Tertulia de Bollos Chango

 

A finales de noviembre y principios de diciembre está empezando la maduración del maíz para los agricultores que siembran la “segunda coa”, según las cabañuelas y los ciclos de la luna.

 

Este año no ha sido excepción, pese a los cambios climáticos que ya se manifiestan.  Es por ello que se llama maíz de pascua.

 

Este es el tiempo de bollos y tortillas “changas” y en Cabuya, mi pueblo aunque esta tradición se está perdiendo, aún se hace “bolladas” y yo no pierdo la oportunidad de aportar mi cuota de trabajo y recibir mis bollos, que sigo  diciendo, son los mejores que yo he probado en todo el país.  Pero sobre todo, escuchar los comentarios, chismes  y chistes de una “tertulia bollanguera” es una experiencia folclórica, que no tiene precio.

Dependiendo de la labor que usted realiza, estará en un círculo de tertulia y los temas pueden variar de un círculo a otro.  Por casualidad pasé por el círculo de los expertos, sacando los capullos y me detuve a saludar a un viejo amigo y escuché la anécdota que a continuación les comparto.

 

Todo empezó porque les reclamé que nadie me había avisado que se había muerto un conocido; a esto afloró el comentario sobre otros que también habían partido, pese a que eran una familia numerosa de puros hombres, fíjense que hasta R. R. (las iniciales las inventé para no poner nombre) se fue y ahora está en paradero desconocido.

 

¿Cómo es eso? Preguntaron, a lo que respondió el relator: R.R. fue de los primeros en partir, pero recuerden que el ya no vivía en Cabuya y lo trajeron a su pueblo para enterrarlo y yo participé en el trabajo de sellar la bóveda y hasta medio litro de seco le metieron para el viaje. 

 

La esposa al parecer no estaba de acuerdo y esperó los 3 años y sin consulta a los familiares sacó los restos y se los llevó.  Los otros hermanos se enteraron y me mandaron a mí para que constatara el hecho y lo único que encontré en la sepultura fue el medio litro de seco y si lo dejó allí, es porque no lo quería, así que lo tomé y me lo llevé.  Yo no bebo, pero para algo me ha de servir pensé y R R no lo va a venir a buscar.   Fíjense como son las cosas, que la Sra. No duró un mes; le dio un ataque fulminante y murió y ahora R R está en paradero desconocido.

 

Cierto día paso por el parque y encuentro a los “pacheros” exprimiéndose los bolsillos para ver cómo completaban para comprar una pachita de seco.  ¿Les pregunté cuánto tienen? Sólo tenemos B/1.50.  Dámelo y acompáñame, que les voy a resolver el problema.  Les entregué el medio litro de seco y así terminó la historia de R R, hoy en paradero desconocido.

Bueno, la verdad es que él estaba muy bien en su pueblo, pero se dio a la fuga.  La risa y la chacotería continuó unos minutos, hasta que uno de los tertulianos concluyó diciendo: Rubén Blades dice que “la vida te da sorpresas”, pero la muerte también tiene lo suyo.

El Olor de las Ciruelas

Hace algunas noches, deshojando recuerdos de otros veranos en Cabuya, sacamos a relucir los diferentes árboles y jobos que había en los distintos caminos hacia el río y tanto de jobos, como de ciruelas, salió una nutrida lista de nombres.

 

Me vino a la memoria la novela del premio nobel García Márquez “Los Funerales de la Mamá Grande” y comentaba: si cada clase de ciruela tenía una reina, a ese funeral asistirían muchas reinas.  El tema saltó casi sin poner punto y aparte a las ferias y festivales que no existían en Panamá y salió a relucir la ciruela.  A diferencia del atlántico colombiano, donde en un pueblo relativamente pequeño era una fiesta grande y se exaltaba la ciruela “micoya” con su reina, bailes y refrescos, mermeladas, salsas, guisos, conservas, todas preparadas con esta ciruela.

 

 

De allí el tema saltó a cuando casi todas las ciruelas y jobos se podían comer y saborear sin temor a que fueran un cultivo de gusanos.  ¿A qué se debe esto? Preguntaban.  Esto es parte de la catástrofe en que ha venido cayendo el sector agropecuario panameño desde hace más de 30 años.

Panamá contaba con una plantación y fábrica de jugos y pulpa de naranja, propiedad de un solo hombre (multimillonario).

  A Centroamérica llegó la mosca del mediterráneo; ¿y que creen?  Panamá entró en el programa de control de esta mosca porque atacaba a los cítricos.  El señor Daniel K. Ludwing cambió su inversión para Brasil y desde entonces se fueron reduciendo los controles de la mosca por la OIRSA y luego entraron otras moscas fruteras que atacan no solo a los cítricos, sino a diversos frutales como los mangos, todas las ciruelas y otros frutos silvestres.

 

Las áreas húmedas de Panamá son vorazmente atacadas por las diferentes moscas fruteras que ya están en el medio.  Una campaña con moscas estériles podría ser lo indicado, pero son programas altamente costosos y a largo plazo, así que las posibilidades se ven muy lejanas con las prioridades que tiene este sector para nuestra economía.

 

Volviendo al tema de las ciruelas; aprendamos juntos un poquito sobre la historia de esta fruta que está entre nosotros desde antes de la llegada de los europeos.

 

Empezamos diciendo que las ciruelas se dividen en dos grupos: las amarillas con diferente intensidad en el color y tamaño, cuyo nombre científico es Spondias mombin y las rosadas hasta púrpuras cuyo nombre es Spondias purpúreas.

 

Según los historiadores, a las amarillas se les conocía desde entonces con el nombre de Houbo, Jobo, en lengua taína y Jocote, Xocotl en lengua náhuatl.

 

A la llegada de los europeos ya esta fruta estaba diseminada por todas las Antillas y Centroamérica.  Cristóbal Colón la reporta en su primer viaje en Honduras, cerca al Cabo de Nombre de Dios.

 

El nombre de ciruela fue acuñado por los españoles por la similitud con las ciruelas europeas y fueron llevada a Perú desde la gobernación de Nicaragua, por lo que en muchos lugares de Suramérica son conocidas como ciruelas de Nicaragua (las rojas).  Como dato curioso, Panamá es el único lugar en donde algunos utilizan el término Cigüela con el complemento “micoya” posiblemente haciendo referencia a el área nico-costarricence de Nicoya de donde procedía la semilla.  Esta es precisamente la ciruela objeto de ferias y festivales en la costa caribeña de Colombia.  ¿Por qué allá se conservan sanas y hermosas estas frutas? Porque existe un tapón del Darién que sirve de barrera para el paso de las moscas fruteras.  Ojalá y sigan impidiendo el paso de esos insectos para que puedan continuar teniendo reinas de la ciruela pueblitos a veces olvidados de Dios y del Diablo.

Mientras nosotros, los de las zonas más húmedas del país seguiremos deshojando recuerdos de cuando cosechábamos jobos para hacer duros y chichas; con las fiestas de San Juan cortar racimos

De “ciruela San Juan”, cosechar ciruelas traqueadoras o moradas en Semana Santa y tanto otro producto de la variabilidad genética existente en esta especie.

 

En las áreas del arco seco donde todavía las moscas no se aventuran a llegar, que aprovechen y siembren ciruelas “micoyas”, el aroma de los jobos y sobretodo, que no dejemos morir ese patrimonio que nos legaron nuestros aborígenes y eso que por espacio de este escrito, no hemos tocado el tema de los beneficios terapéuticos y medicinales que tienen los jobos y las ciruelas, conocidos desde antes que llegara Cristóbal Colón a estas tierras.

 

SABÍAS QUE:

                         ¿La cáscara y cogollo de la ciruela tiene propiedades antisépticas muy eficaces?

Nada como el Jamón y el Pavo

 

Desde que da inicio el mes de octubre, empiezan las papilas gustativas de todos los panameños a segregar, que indican que las navidades están acercándose y que pronto hay que comprar el pavo y el jamón y que si le queda a mano pelear para conseguir otro donado por algún político; lo importante es tener suficiente en navidad y año nuevo.

 

Así entre ahorros, gestiones y recetas, llegamos a diciembre y casi que empezamos a saborear ese pavo y sobre todo, ese jamón con “una receta novedosa que dieron en la televisión”.

 

Algunas cocineras se conforman con un “Picnic”, pero grande, para comer bastante; otras con más recursos plantean que “yo no quiero Picnic porque la mayoría es hueso”.  Aunque sea más caro, prefiero comprar uno de pernil porque tiene mucho más carne y poco hueso.

Con el pavo resulta algo igual.  Los pavos son muy grandes, por lo que algunos supermercados los venden partidos en dos o en cuatro partes, pero la sra. dice: “yo no voy a hornear una mitad de pavo, aunque sea grande lo quiero entero”.

 

Por fin llegó el 24 y las expectativas suben al máximo y el trajín en la cocina es mayúsculo; además casi se puede decir que se desayuna mal y no se almuerza porque la cocina en su totalidad está dedicada a la preparación de la cena de Noche Buena, teniendo como figura central el jamón o el pavo o ambos; y por fin la mesa está servida y los comensales se dan una opípara cena y comen jamón hasta saciar las ansias reprimidas desde el mes de octubre.

 

La mañana del 25 es de rigor desayunar con rosca de pan de huevo y nuevamente jamón.  De manera perezosa el día discurre y toca entonces hacer la visita a donde la abuela, la tía, algún hermano y por qué no, los vecinos y en todas las casas te brindarán tamales, arroz con guandú, rosca de pan, ensalada, etc. Cualquiera de estos platos acompañado desde luego con jamón y además tu merienda en el primer día de trabajo no te quepa la menor duda que llevará jamón.  Cuando llega el Año Nuevo y se repite otra cena abundante, es probable que el jamón sea reemplazado por el pavo, pero también encontrarás jamón.

Escuchando a un D.(isk) J.(jockey) de una emisora local, hablando del desayuno de los 10 días (roscas con jamón) y pidiendo por favor cuándo llegaba la sopa de poroto, no porque fuera tan fanático, sino porque eso era indicativo de que ya el jamón se había acabado.  Una oyente llamo para reprender y decía “cuántas personas hay que, en estos momentos, que no han comido nada en días y usted se queja de repetir una comida.  El regaño me pareció conocido y es que es el regaño de todas las mamás del mundo, pero yo a esto opinaría que el mismo argumento podría aplicarse al momento de comprar; porque comprar en exceso, ¿si hay tanta gente que no tiene para comprar ni lo básico y por qué tener que repetir por 10 días la misma comida?

 

Para los que podemos escribir estas líneas sabemos que no siempre; hubo un tiempo en que había jamón.  Las carnes se reducían a pernil, paleta, chuletas, gallina dura, gallo y el pavo pero que no venía de afuera, estaba en “vivo y a todo color”.  Aún recuerdo, de niño, ver en la bajada de Salsipuedes a señoras billeteras rifando un pavo y varias gallinas en los días previos a Navidad.  Eran tiempos de honestidad, incluso en las billeteras.  El problema era para el que se ganaba la rifa y le tocaba llevarse para su casa un pavo vivo, ya que para matarlo, era todo un macabro ritual que consistía en emborrachar al pavo con vino para luego matarlo.  Afortunadamente ya esto no se estila porque esto es considerado tortura animal.

 

El consumismo actual nos obliga a comprar en exceso y a comer de forma desmedida hasta indigestarnos y tener que lamentarnos, pero ya se te pasara y empezaras a ahorrar para repetir el drama el próximo año.

 

Bueno estimado lector, lo único que me resta es desearle que disfrute su sopa de poroto con huesos de jamón y tiene un año para convencerse y convencer a la patrona, de que no importa lo que le sugieran los medios y la tele, sean más comedidos al comprar su cena para la próxima navidad y año nuevo; igual va a disfrutar su sopa de porotos, pero sin esa sensación de hastío del jamón y el pavo.  Feliz Año de los patitos.

 

8 de Diciembre en el Vecindario

 

Cambia, todo cambia en esta vida, dice el dicho que lo único permanente es el cambio y el día de la madre no es la excepción.  Dos comentarios que escuché esta semana me removieron los recuerdos y me fui hasta mi infancia en la vecindad.

 

El “maestro” Rubén Blades, coetáneo conmigo, mantiene fresco el recuerdo de sus años en el barrio y decía que uno creció con muchos maestros y con muchas mamás; todos los del barrio y esto es muy cierto.  Por otro lado, un comentarista mencionaba que cuando creció, él le regalaba en el día de las madres, no solo a su mamá, sino a sus tías, primas y hasta las vecinas; que no sabía cuánto dinero gastaba, pero a todas compraba un regalo y una tarjeta.

 

A mi mente llegaron los recuerdos de mis vivencias en la vecindad, donde crecí y los comparto con ustedes:

 

El día de la madre era una fecha fija, importante y uno se preparaba para ello a lo largo del año; cuánto podría guardar, era muy relativo, pero B/.100.00 era una meta casi superlativa.  Hay que resaltar que el consumismo no se había incrustado en la sociedad; la televisión no existía, así es que las propagandas por radio no surtían el efecto de hoy día.

El día 6 y 7 de diciembre era la fecha para que la muchachera de vecindad saliera a recorrer la Ave Central y con su lista de compromisos, explorar las posibilidades de regalos.  Los almacenes más visitados según el presupuesto disponible eran: en Calidonia El Standard, American Supply en calle J, todas las tiendas de indostanes (para pañuelos finos); en la central el almacén Quinta Avenida, Wong Chang, El Corte Inglés y en Santa Ana El Panazone, Casa Zaldo, Bazar Francés y El 5&10, pasando por salsipuedes.  Para qué mencionar otros almacenes como el Bazar Español, etc., donde todo el presupuesto no alcanzaba para un solo regalo.

 

El presupuesto debería alcanzar para los regalitos de casa (mamá, abuela, tías) y las principales mamás del patio y si no alcanzaba, debía salir aunque fuera una tarjeta.  En mi caso, yo tenía la habilidad para el dibujo y pintura, así que personalizaba tarjetas para: la chomba Elena, la tabogana Gilda, las darienitas Sra. Teresa y Sra. Ana y para la Sra. Juana: hasta para la mamá de algún amigo de la calle.

 

Como siempre he dicho, en la vecindad, todos teníamos un origen diferente, lo único que nos unía era la pobreza y las ganas de surgir.  Quizás por eso convivíamos tan bien, hasta que uno a uno fuimos saliendo y gracias al estudio, cambiamos de vida.

 

Otra cosa que nos unía era la fe católica y el día 7 de diciembre, todos los muchachos (chicos y grandes) tenían que confesarse para poder comulgar el día 8 de diciembre en misa, ya fuera de 7:00 ó de 8:00 a.m.  Las colas en las iglesias eran inmensas, pero todo eso era parte de una aventura grupal.

Las serenatas, eso era toda una historia.  A nadie se le ocurría llevar una serenata de día de la madre con mariachis.  Serenatas eran con “cuerdas” y cualquier otro instrumento musical, acorde con el grupo; y desde luego, las voces de los cantantes.  Las personas con algo más de recursos contrataban a grupos profesiones de trovadores, pero si no, tenía la opción de reunirse con dos primos, el tío y un amigo, que podían formar un grupo de trovadores y a la salida del trabajo, se compraban una botella de seco, se reunían en el parque para afinar la garganta y practicar las canciones.  A las 10 de la noche, la botella se había acabado y el grupo se escuchaban más afinado que el trío Los Panchos y salían a dar serenatas a las madres que tuvieran la mala suerte de ser las elegidas.

 

En la vecindad, si había niños de primera comunión, se repartía desayuno de chocolate, chicha y emparedados en pan de molde con queso amarillo y jamón.  En la tarde habría que ir a la procesión, mientras las mamás guardaban en la vitrina que había, en lo que ocupaba el espacio de una sala, el jueguito de té, los vasos de cristal policromados o copitas para coctel. Objetos que jamás utilizaría en su vida, pero que hasta el día de su partida conservaría, porque cada uno guardaría el recuerdo de un hijo que ya se hizo viejo, un sobrino que se fue lejos o un niño del patio que jamás ha vuelto a ver. 

 

Ninguno de estos obsequios se compró porque lo anunciaban en ninguna red ni en ningún programa pagado que obligara a gastar.   El precio de los regalos si se quiere era irrisorio, pero el valor era incalculable desde las tarjetas que se compraban a buhoneros o el telegrama que podías enviar a cualquier lugar del país a costo de 0.10, precio especial del día de la madre.  No importaba la cantidad de palabras.

 

Cuánto hemos avanzado desde entonces y cuántas cosas se han superado, pero cuántas otras se han olvidado hasta llegar a lo que hoy se tiene.

 

Ing. Blas Morán

8 de diciembre de 2021

 

Aporofóbia, una Nueva Palabra

 

En la población de Capurgana, en el Chocó colombiano se encuentran varados cerca de ochocientos migrantes esperando para ser transportados a otra comunidad colindante con la frontera de Panamá, para luego internarse en el “tapón del Darién” y llegar a algunos de los pueblos de Panamá y continuar su camino hacia el norte. 

 

El grupo está compuesto por 5 ó 6 nacionalidades distintas.

 

Un funcionario de las Naciones Unidas explica lo que alcanzan a hacer con los limitados fondos con que cuentan, a la vez que enumera uno a uno todos los peligros o amenazas reales a la que se enfrentarán con seguridad en el tapón del Darién, antes de llegar a algún pueblo de PanaUn periodista entrevista a un joven haitiano y le hace mención de todos los peligros que acaba de mencionar el funcionario de ACNUR y por qué su decisión de continuar esa peligrosa travesía y el joven le contestó: Porque para morir nacemos y si me toca ahora no pasa nada y si no me toca, continuo.  Esto lo decía con una naturalidad y una sonrisa que impactaba.

 

Una amiga de visita en Suráfrica fue al Cabo de la Buena Esperanza y se preguntaba “y es que existe la mala esperanza?  Escuchando este documental encontré la respuesta a su pregunta.

Esa resignación más que tranquilidad de esas personas semejan a un enjambre de insectos que vuelan atraídos por la luz, aunque el calor los consuma antes de llegar.  Todos experimentan un “norte tropismo” positivo que los empuja a seguir, pese a lo que digan otros.

 

Pero aquí no queda el problema, porque además de todos los peligros en el Tapón del Darién, deben afrontar el repudio, la discriminación y el rechazo de grandes sectores de la población en cada uno de los países por donde pasen y esto nos lleva a tocar un tema colateral, pero de gran complejidad.

 

Hace ya  unos meses una doctora española  llamada Adela Cortina, Catedrática Emérita de Ética y Filosofía Política en la Universidad Pontificia de Valencia  dictó una conferencia magistral, donde informaba que por fin después de 22 años de insistencia y lucha, la Real Academia  de la Lengua aceptó y añadió al léxico español la palabra “aporofobia” compuesta de aporos = pobre, sin recursos; fobia = miedo, repudio, rechazo.  O sea que aporofóbia es el rechazo o repudio a la gente pobre aunque sean de tu propia familia.  Como les dije, el tema es profundo y complejo; por lo que solo lo tocaremos por encima.

 

El homo sapiens conquistó el mundo entre otras cosas, por su capacidad para vivir en comunidad e interactuar entre ellos  y con un cerebro capaz de estimular tanto el egoísmo como el altruismo, según sea el caso.

 

Si bien el cerebro tiende a rechazar todo aquello que atenta contra la supervivencia y por ellos busca los lugares y las personas que sean más parecidas a él en lengua, costumbres, ideales, etc. Y está dispuesto a dar a otros aunque estén lejanos, pero también están dispuestos a recibir o sea siempre debe haber la reciprocidad de por medio.

 

Veamos unos ejemplos.  Por efecto de la pandemia la cantidad de viajeros que llegan a Tocumen ha disminuido notablemente.  Sin arriesgar las medidas de bioseguridad, cada día se facilita el retorno de los añorados turistas, sean de cualquier lugar, pero que vengan a comprar en nuestras tiendas y gastar en nuestros hoteles, ellos traen algo para darnos.  Por otro lado, pero todos los que están en Capurgana esperan que Panamá abra la frontera y son considerados migrantes irregulares y el gran grupo es muy heterogéneo en cuanto su color de piel, lenguaje, costumbres, lo único en que se parecen es que son pobres, no tienen nada que ofrecer a cambio.  Por otro lado un buen número son venezolanos.  Los primeros en llegar a Panamá hacen algunos años, no se llamaron “migrantes” era inversionistas algunos con intensiones no tan claras, pero traían recursos para buscar un socio local y en su gran mayoría los encontraron.

 

Estos que llegan o tratan de llegar ahora son del mismo país, hablan la misma lengua, tienen la misma fisonomía, pero no tienen nada que ofrecer y automáticamente son aislados y se activan señales de repudio o tenor y empiezan a levantarse gritos de rechazo de manera individual y colectiva.

Con los haitianos sucede algo parecido. Hace ya algunos años, periódicamente llegaban a Tocúmen un grupo numeroso de haitianas para ir directamente a zona libre de Colón y gastar entre 3 a 5 mil dólares en mercancía para llevar a su país <<<<<, eran señoras muy pobres con escaza educación que recogían el dinero de otras buhoneras de peor condición que ellas. Estas Sras. No se alojaban en hoteles así que el aeropuerto le prestaba un depósito y allí, en grupo se alojaban todas y re empacaban su gran carga para su vuelo de regreso. Las autoridades le prestaban atención y le daban hasta seguridad en su trayecto a Colón porque en conjunto era mucho dinero el que traían consigo. Los que entran por Darién, son haitianos del mismo país, pero estos no tienen nada que ofrecer a cambio. Las Sras. Del aeropuerto les llamaban “Las Mamas”, estos son migrantes irregulares y deben ser confinados en campamentos en Darién.

Otro caso en nuestro pasado reciente (por invasión) fue lo ocurrido con la colonia de salvadoreños que Torrijos llevó a Coclesito.  ¿Qué amenaza representaba para el país este grupo de campesinos? (paupérrimos y con poca educación) pero el gobierno de Endara los regresó a sus orígenes, a pesar de que muchos ya habían formado familia con panameños.  No representaban amenaza, pero no tenían nada que ofrecer.  Estaban en situación “aporosica” y fueron objeto de “aporofobia” pura y dura.

 

En los países donde el futbol es un negocio, además de un deporte, se contratan cazadores de talento y buscan jugadores destacados, sean de países diversos, de etnias diversas y lenguas diversas, pero con habilidades sobresalientes, disponibles para ofrecer a diferencia de los que llegan en barcazas inseguras, con solo su vida como equipaje.

 

Volviendo al caso de la catedrática que creó la palabra aporofóbia y que menciona algunas normas y actitudes para frenar o neutralizar esta fobia, olvidó un detalle muy importante.  Se trata del modelo económico que impera en todo el mundo y que es conocido como neoliberalismo.

 

Este sistema más que potenciar la reciprocidad, potencia el consumo a nivel global y además, bajo la premisa de que toda actividad social material o inmaterial debe tener como resultado final un producto que pueda ser cuantificado o sea que tenga valor económico.  Entonces si usted no tiene nada de valor que ofrecer, queda fuera del mercado y por ende está sujeto a ser segregado, discriminado y rechazado por personas o grupos de personas incluso partidos aporofóbicos.

 

Los Dioses según Europa

 

Cuando el amigo Jacques me mencionó que San Antonio estaba en los “Orichas” de la religión santera, fue necesario estudiar y no poco, para informarse y luego escribir algo sobre esa religión y el vudú y su sincretismo con los santos católicos.

 

Los europeos inicialmente recordarán ustedes, que eran politeístas y a la llegada del cristianismo con el monoteísmo, esta religión se consideró pagana y proscrita.

 

 

Sin embargo, siglos antes el politeísmo era practicado en Grecia y al ser dominado por los romanos, no pudieron eliminar sus creencias y los romanos adoptan la religión griega y le cambian los nombres a cada uno de los dioses griegos por nombres romanos.

Les digo todo este cuento porque en la clase de historia en la secundaria debías estudiarla y de hecho sabías los nombres de algunos de los dioses principales, todos como Venus o Afrodita, Neptuno o Poseidón y muchos otros que solo con mencionarlos sabe uno a qué dios se refiere y si es griego o romano.  Esto es considerado cultura general; pero los europeos nos invadieron y nos saquearon hasta los dioses, luego trajeron esclavos negros arrancados de África y también los obligaron a abandonar su libertad, su familia y también su religión.

 

Por ser algo ideologico,a los negros no fue fácil eliminarles la religión y se repite una historia donde se le pone a unos dioses la cara de otros para ocultarlos y esa religión se llamó santería en Cuba y Brazil y vudú en Haití  y Nueva Orleans.

 

No estoy hablando de religiones que se hayan archivado o no se practique, si no son religiones que aún se practican, incluyendo en Cuba, donde se practica masivamente.

 

Yo preguntaría, cuántos de ustedes conocen los nombres de algunos de los dioses de esta religión que se practica en nuestro continente?  Sólo como cultura general, no estoy diciendo que la practiquen o la conozcan a fondo.

Resulta que este tema es tabú para que pueda ser mencionado en un texto escolar.  Lo único que podrían conocerse sería producto del cine con películas de terror.

                                                                               https://youtu.be/Sps7D3lGbcM                             

Lo irónico de todo esto es que los europeos lo que ocurre en Europa se menciona y estudia como un hecho histórico-cultural, aunque ya hubiera sido cambiado, pero lo que cambiaron a la fuerza en el nuevo continente es algo proscrito y borrado de la historia de los pueblos y ni hablar de las religiones profesadas por los aborígenes de América cuyo comportamiento estaba muy relacionado al medio en que vivían, medio este que era totalmente desconocido para ellos.

 

Los sacerdotes eran también los curanderos y tenían un dominio impresionante del comportamiento de las plantas y el entorno.

 

Al eliminar la religión y prohibirla, se perdió todo ese conocimiento que pasado 5 siglos, todavía  se está tratando de rescatar alguna parte.

 

A pesar de todo lo ocurrido, algunos europeos sostienen que este nuevo continente aún está en deuda por todo lo que nos trajeron; sin mencionar siquiera todo lo que nos quitaron y lo que perdimos en el camino.  No se trata de plantear que una religión sea mejor que otra, ya que todas son creaciones del Homo sapiens y así mismo eliminadas cuando así lo ha querido pero puedes borrarlas de la historia de forma aleatoria.

 

Plantear que el nuevo continente empieza su vida cuando llegaron los europeos a posicionarse de él, ni es correcto, ni es cierto.